Mourinho: El Coach que necesitó un Coach

Fue  Wilfred Bion, en sus estudios sobre experiencias en grupo,  quien desarrollo el concepto de Supuestos Básicos. Este concepto hace referencia al supuesto que es básico al comportamiento de un grupo. Sirva un ejemplo para entenderlo: en la época precolombina  se creía que la tierra era plana. Por lo tanto, el comportamiento básico de ese supuesto era no navegar muy alejado de la costa  para evitar caer por el  límite natural de la tierra. También podríamos referirnos a este concepto como el marco de referencia o conjunto de creencias que nos conducen a comportarnos de un modo u otro.

Trasladando este concepto,  a un caso de actualidad en el  comportamiento dentro de un grupo, podremos comprobar la universalidad del mismo. Para testar dicha universalidad, me serviré de la figura de José Mourinho. Me pregunto cuál ha sido el supuesto básico o marco de referencia que ha motivado que este Coach del Real Madrid se haya comportado como lo ha hecho. No juzgo, como  Coach, lo acertado o no del mismo. Sólo me pregunto para tratar de entender.

Tal vez, el supuesto básico que ha manejado este Coach de fútbol ha sido el de considerar a la liga española como un territorio hostil. De ahí que  pudiera tener sentido su estrategia, en términos deportivos, de considerar  que la mejor defensa es un buen ataque.

De entre los supuesto Básicos desarrollados por W.Bion, en los que el comportamiento es inconsciente, el de Lucha y Fuga podría tener un buen encaje. En él, el líder identifica un enemigo, ya sea dentro o fuera del grupo (en el caso que nos ocupa los enemigos parece que han estado dentro y fuera) y conduce el ataque o la huída. Es apropiado apuntar en este punto que, cuando el líder ya no sirve a las necesidades del grupo, este lo abandona a su suerte.

Este comportamiento, sin duda, produce un desplazamiento de la denominada tarea primaria, es decir, aquella para la que José Mourinho fue contratado por otra diferente. A menudo, inconsciente. Su tarea formal pudo ser: «el mejor entrenador del mundo para  hacer del Real Madrid el mejor equipo del mundo». Sin embargo,   su tarea primaria parece que pasó a ser otra bien distinta: una lucha de guerrilla contra todo y contra todos. Es fácilmente observable cómo, ante la falta de resultados, la intensidad de la lucha fue en aumento. Tal vez, esta nueva tarea consistía en diseñar una cortina de humo que evitara dejar en evidencia que la tarea para la que fue contratado no se estaba cumpliendo. Ocurre en muchas empresas. Y también parece evidente que su estrategia consistía en culpar a los demás de su principal responsabilidad: que el Real Madrid ganara todos los títulos posibles.

Así, fue apartando del camino a colaboradores como Valdano y  Zidane. Los títulos seguían sin llegar. La tensión iba en aumento y fue el turno de algunos enfrentamientos con su principal competidor. Tampoco sirvió. Le siguió la prensa y, finalmente, piezas clave dentro de su propio grupo. Lo que debería ser un equipo, se fue convirtiendo en un grupo caníbal en el que, unos y otros, luchaban por su supervivencia: Sergio Ramos e Iker Casillas fueron un buen ejemplo.

Podríamos decir que, finalmente, y ante la falta de resultados logrados con su estrategia de lucha de guerrilla,  terminó sucumbiendo y se ha dado a la fuga…

¿Y si el Coach necesitara un Coach y no lo sabe? Entender el comportamiento de los grupos por parte de quien asume el rol de líder es clave. ¿Necesitas un Coach?

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