Inteligente Desarrollo Emocional:  i+d+E

Que las Organizaciones sirven como  contenedores y generadores de emociones es una cuestión indiscutible: motivacion, superacion, reconocimiento, desarrollo, integracion, pertenencia, ansiedad, estrés, frustración, envidia, injusticia, etc.

Y que las emociones, en cualquiera de sus formas, tienen un impacto directo en el resultado de todo aquello que hacemos, también. Veamos:

                         Sensación-Emoción-Acción

En demasiadas ocasiones, esta secuencia no se cumple en todas sus fases. Sobre todo, en lo referido a la emoción. De forma que, desde la sensación que nos genera una tarea o un compañero/a de trabajo, directamente pasamos a la acción sin pasar por la emoción.

Esto suele suceder cuando intuimos ( aunque mas pienso que lo sabemos con certeza pero intentamos justificarnos ) que la emoción que sigue a la sensación percibida va a resultar difícil de metabolizar. Asi, evitamos hacerle frente. Y no solo no la gestionamos sino que, ademas, la vamos acumulando debajo de la alfombra.

Cuando la cantidad de emoción no gestionada se hace insoportable, nuestra conducta sufre alteraciones. De este modo, nuestra tarea primaria, es decir, aquella para la que he sido contratado por mi organizacion, pasa a un segundo plano y, en su lugar, surge una nueva tarea que consiste en tratar de metabolizar la emoción de debajo de la alfombra. Sirva un ejemplo para explicar la teorizacion:

Director de Marketing que no logra separar la Persona del Rol que desempeña en su organización. De este modo, cualquier comentario a su gestión es recibida como un ataque personal. Pues bien, es posible que este directivo, de manera inconsciente, derive su tarea primaria, aquello para lo que fue contratado en el área de marketing, hacia una tarea de defensa ante el grupo. Es muy probable que  su conducta y comportamiento se vean influenciadas por un objetivo bien distinto al original. Esto es: evitar los ataques del grupo o, en su caso, defenderse de los mismos.

Es obvio que los resultados profesionales se van a ver perjudicados por no estar centrado en la tarea. Y no solo los resultados cuantitativos sino también los cualitativos porque este cambio en la tarea primaria va a tener un impacto directo también en la relación con las personas de su equipo que, a su vez, impacta en el clima laboral, en aspectos como la integración, la colaboración, el compromiso y un largo etc.

En la mayoria de las organizaciones, nos ocupamos de desarrollar y madurar  estrategias, procesos, procedimientos y tareas y no prestamos la mas mínima atención al desarrollo de la madurez e inteligencia emocional de las personas con las que trabajamos. No debemos olvidar que estas son, en definitiva, quienes ejecutan esas estrategias, procesos, procedimientos y tareas a las que tanto tiempo dedicamos.

¿Cuantas personas, en diferentes puestos directivos o no, son emocionalmente poco inteligentes?,¿Nos hacemos una idea del coste de la no gestión emocional de las personas en las organizaciones? 

A la interminable lista de acrónimos utilizados  en las organizaciones para referir ideas y conceptos de naturaleza racional,  deberíamos sumar y posicionar entre los tres primeros el siguiente de naturaleza emocional:

       Inteligente Desarrollo Emocional:  i+d+E

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