Cuando el cambio no marea

La actual y convulsa situación que afecta al comportamiento humano en el mundo (economía, sociedad, política y religión) nos propone un ejercicio muy interesante de observación y comprensión del sistema en el que nos desenvolvemos con la finalidad de adaptarnos lo mejor posible a el.

Como dijo Kurt Lewin: “la mejor forma de entender un sistema es cambiarlo”. Pues esto mismo, aunque no se si de manera espontánea u orquestado por alguien o por algún complejo sistema súper-regulador que da prioridad a las actividades de ciertos sub-sistemas frente a las actividades de otros en momentos de crisis, es lo que esta pasando en nuestro macro-sistema: el Mundo. Todo está cambiando. Y hay aspectos que se están priorizando frente a otros (economía y política) y que estos, a su vez, están generando más cambios y reacciones (sociedad y religión). La cuestión es: ¿entiendes el cambio? Porque cuanto antes lo entiendas antes podrás adaptarte y, es probable que, tus niveles de incertidumbre y ansiedad  también lo hagan.

Lo interesante de este ejercicio de observación, desde la perspectiva del Coaching en el ámbito de las organizaciones, es prestar atención a las reacciones del sistema, tanto desde el punto de vista de estructura como desde el de los comportamientos de las personas que lo forman. Nuestras organizaciones son sistemas Socio-Técnológicos, formados por recursos y relaciones sociales. Cualquier cambio en la disponibilidad de recursos tiene un impacto en el comportamiento de las personas (rivalidad por conseguir los mejores recursos) y un cambio en el comportamiento de las personas puede generar otro en el modo de disponer de los recursos (relaciones políticas).

Centrando aún más la observación, presta atención a tu micro-sistema: tu organización. Al modo en que se está comportando. Qué hacía antes y que hace ahora en momentos difíciles. Es como cuando te mareas en un barco por no adaptarte al movimiento. Desconoces de donde vienen las olas que generan el baile y, este desconcierto, te marea. Un marinero mareado es un estorbo. Te excluye de realizar aportaciones de valor al grupo: estas fuera…

Por lo tanto, y lejos de compadecerte, es clave que seas capaz de adaptarte al sistema en el que te desenvuelves. Pero para ello, es condición sine qua non, que entiendas e interpretes adecuadamente lo que esta ocurriendo en los diferentes sistemas en los que actúas.

¿Te ayuda este planteamiento a entender cómo alinearte con el cambio sin marearte?

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