Fernando Anso: “Si aprendes a gestionar tus emociones sin buscar culpables, la felicidad entrará por tu puerta”

» El coach de referencia de BBN recuerda en esta entrevista que la felicidad “depende de uno mismo”, que todos somos “libres para elegir cómo vivir” y que las cosas más maravillosas de este mundo “son gratis y universales”. Hoy es el Día Internacional de la Felicidad. ¿Quieres saber cómo acercarte a ella?

marzo 20, 2015

JAVIER M. DE LA HORRA

Quién no ha pensado alguna vez que la felicidad es un bien escaso y fugaz, un sentimiento que deseas convertirlo en permanente pero que en ocasiones se te escurre entre los dedos de la mano. El viernes 20 de marzo es el Día Internacional de la Felicidad, un día creado por la ONU tras una iniciativa del Reino de Bután, que considera que este sentimiento tendría que encabezar las variables que conforman el Producto Interior Bruto (PIB) de cada país. La Felicidad Interior Bruta (FIB), ese sí que sería un indicativo fiable (y saludable). En BBN no podemos cambiar los parámetros que guían la macroeconomía, pero sí ofrecerte algunas reflexiones que tal vez te ayuden a aproximarte a la felicidad, o cuanto menos a comprenderla. Para ello hemos hablado con nuestro coach de referencia Fernando Anso Ahedo, que en esta entrevista nos recuerda que “somos libres para elegir cómo vivir”, pues la felicidad “depende de uno mismo”.

¿Qué es la felicidad?

No tengo una definición, pero sí se que solo las personas emocionalmente inteligentes pueden optar a ella. Durante algún tiempo pensé que la felicidad era un estado de ausencia de preocupaciones. Cuando logré no pre-ocuparme, sino ocuparme de los asuntos que iban surgiendo, me di cuenta que la felicidad debía ser otra cosa porque, sólo (que no es poco) sin la circunstancia de la preocupación constante no necesariamente uno vive en estado de felicidad. Caí en la cuenta de que la felicidad es un estado de ánimo (las emociones otra vez). Por eso no es constante y se suele decir que la felicidad dura poco. Pero equivocadamente, pensamos que es porque alguien vendrá y me estropeará el día o se producirá una circunstancia que me inquietará. Echamos balones fuera… Y la realidad es que son las emociones que gobiernan nuestro estado de ánimo las que cambian. Si eres emocionalmente inteligente y aprendes a gestionar tus emociones sin buscar culpables, la felicidad entrará por tu puerta. La Buena Noticia de todo esto es que depende de nosotros…

Ya, y no todos consiguen ser felices de la misma manera…

Sin ninguna duda es una experiencia única. Para algunos la felicidad reside en dar, y para otros en recibir. La vida es un intercambio. No desde un punto de vista material, que es lo que nos vende una cultura capitalista, sino desde el punto de vista emocional. Hay estudios que determinan que una persona a quien le toca mucho dinero en la lotería, transcurridos 6 meses mantiene el mismo nivel de felicidad que tenía antes de pasar a ser rico (sólo materialmente), por lo que la felicidad reside en otra parte…

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Bien, y… ¿qué debemos hacer para sentirnos más felices?

Aprender a gestionarnos emocionalmente. En esto el Coaching tiene mucho que decir…

Debemos equilibrar el grado de exigencia con nosotros mismo y con los demás. Uno tiene que ser consciente de que la felicidad depende de nosotros y, por lo tanto, de aspectos que podemos gestionar.

Por lo tanto, no busques tanto tu felicidad en cosas materiales. Tienes todo lo que necesitas para vivir felizmente.

Debemos pensar en que las cosas más maravillosas de este mundo son gratis y universales; nadie tiene limitado su disfrute: una puesta de sol, el amor de y hacia tu pareja, hijos, leer, reír, bañarse en el mar…

También debemos revisar con qué tipo de personas nos relacionamos habitualmente. Se contagia igual de rápido un estado de ánimo triste que un estado de ánimo de felicidad. Rodéate de gente feliz. Notarás los resultados.

La sonrisa suele ir unida a la felicidad. ¿Cuál es el poder de una sonrisa que en ocasiones es capaz de hacernos sentir mejor?

La sonrisa y la risa espontánea son un elemento indiciario de la felicidad con que vivimos. Por lo tanto e invirtiendo el orden, para sonreír y reír es requisito necesario previo ser y/o estar feliz. Por mucho que sonrías… no vas a ser feliz. Piensa que no sólo es importante lo que me hace sonreír sino también, y no menos importante, la sonrisas que soy capaz de generar en los demás.

He leído a un psicólogo decir que “la pareja te puede dar la felicidad, pero no tiene el poder de hacerte feliz, lo cual es un matiz importante” ¿Qué opinas?

Que estoy de acuerdo por cuanto que la felicidad depende de uno mismo. Uno debe querer ser feliz. Aquí me surge el concepto de la “elección”. Uno es feliz porque quiere. Somos libres para elegir cómo vivir. Fíjate en Nelson Mandela, por ejemplo. A pesar de las severas circunstancias que le tocaron vivir, eligió ser feliz. Esto le permitió eliminar elementos tóxicos de su vida como el rencor hacia sus carceleros. Por lo tanto, y aquí recojo un planteamiento que ya habrás escuchado antes: “El 90% de tu vida es tu actitud y el 10% tus circunstancias”. Tú eliges.

Alguien que se encuentra en las antípodas de la felicidad, ¿qué pasos debería de dar para acercarse a ella poco a poco?

Que piense por un momento cuánto tiempo le queda para morir estando vivo. Así de fácil. Por otra parte, los cinco puntos de los que hemos hablado antes para sentirnos más felices pueden ser un buen comienzo.

Dicen de él que es una aptitud o un conjunto de ellas que, de manera sobresaliente respecto de los demás, permite realizar una actividad de forma exitosa. ¿Te suena? Hablamos del Talento.

Pero al margen de la corriente habitual que tiende a  homogeneizarlo todo,  el talento es diferenciación. Y si lo pensamos bien, todas aquellas personas que se han hecho acreedoras de tal condición, han desafiado el pensar mayoritario, actuando de forma diferente y, en no pocas ocasiones, yendo a contra corriente. Esa actitud, que rompe los moldes establecidos, ya es en sí misma, un gran talento.

Pero si el talento es diferenciación, ¿porque trato de medirlo en comparación  con los demás? Necesito aprender de los demás, no compararme con ellos, ni ser igual que ellos. Cuando me comparo constantemente con los demás, lejos de desarrollar mi talento, lo estoy destruyendo. Ya no estoy creando algo único e irrepetible, sino que estoy siguiendo un modelo ya existente. Estoy poniendo mi talento, mi rasgo diferenciador al servicio de la homogeneización. Y yo, me niego rotundamente. Necesito encontrar mi NaN (Not a Number) porque no soy un número, sino  una persona auténticamente irrepetible.

Y es que cuando no me comparo con nadie aprendo y me desarrollo libre de complejos y de limitaciones que, aunque inútiles en la práctica, a menudo gobiernan mi pensamiento sobre el talento y mi capacidad para desarrollarlo. Necesito pensar sin limitación alguna.

Este preciado intangible, que demasiado a menudo pienso que existe en los demás pero no en mi, tiene dos aspectos que lo conforman. Por un lado, el talento es inteligencia cognitiva, la de toda la vida, que nos permite ser capaces de entender y aprender como fase previa a la ejecución sobresaliente de una actividad o tarea concreta.

Pero, además, y más importante para mí, el talento es en gran medida actitud. Y la actitud, es  emoción. Cuando deseas algo con mucha intensidad, no hay barrera que te detenga. Te podrá costar más o menos tiempo conseguirlo; será más o menos difícil lograrlo pero es evidente que tienes grandes posibilidades.

Mira a tu alrededor. De entre las personas que consideras con talento, ¿cuantas dirías que se muestran contrariadas e infelices con aquella actividad que desarrollan y ejecutan con talento? 
¿Acaso crees que su vida esta exenta de obstáculos y dificultades? ¡Claro que no! Sin embargo, aúnan aptitud y actitud. Un binomio que se retroalimenta de manera que cada día, la una hace mejor a la otra. Y el talento aparece, se desarrolla y crece y crece…

Llegados a este punto, tal vez empieces a entrever que el talento tiene mucho que ver, además de con la aptitud, con el grado de entusiasmo con el que realizas una actividad o un trabajo. Es decir, de cuanto te gusta lo que haces un día si y otro también. Y si sigues enredando un poco mas, tal vez te des cuenta que eres una persona con mucho talento, pero que puede que aún no lo hayas descubierto porque estas distraído dedicando tu vida a algo que no te entusiasma, que no te llena, que no hace que te levantes cada mañana con la intensidad y con la actitud adecuada para dar tu mejor versión.

Pregúntate qué haces bien. Probablemente, y si dedicas un poco de tu tiempo a pensar sobre ello, caigas en la cuenta de que aquello que se te da bien, también te hace sentir bien. Ahora, trasládalo a la realidad. ¿Cuánto de eso haces en tu día a día? Y pregúntate de nuevo: ¿Qué voy a hacer distinto mañana para orientarme hacia lo que mejor sé hacer?

Las personas con talento, no tengo ninguna duda,  son aquellas personas que han sido valientes y han optado por hacer su propio camino, al margen del establecido para la mayoría, es decir, aquél que nos conduce a ser lo más parecidos los unos de los otros. Y lo que les caracteriza es que no solo no tienen miedo a ser diferentes sino que hacen de esa condición su mayor fortaleza.

A diario vemos y escuchamos los informativos en la televisión, en la radio y/o en la prensa. Gran parte de ellos son ridículamente sensacionalistas y están más enfocados en obtener unos buenos resultados de cuota de pantalla que una clara orientación hacia un mundo mejor. De este modo, no es azar que el contenido de estos noticiarios se base en el morbo y la miseria humana: asesinatos en vivo y en directo fruto de la falta de entendimiento y respeto entre religiones e ideologías, tramas de corrupción que dividen a la sociedad entre honestos y deshonestos, buenos y malos, la muerte de millones de personas, niños y niñas por inanición en un mundo con recursos suficientes para todos, etc. Y del mismo modo que no es oro todo lo que reluce, no es miseria y desgracia todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Mas bien, todo lo contrario.

La vida es cuestión de enfoque. De dónde fijes tu atención. Tu mirada. Y como no, del color del cristal con el que mires, que bien puede modificarse dependiendo del color que tengan las cosas en las que te fijes. Desde luego, los medios de comunicación no parecen ser un buen observatorio para una mirada positiva del mundo y de la vida.

A la vista de esta triste representación de la realidad, absolutamente minoritaria, ¿con qué mirada nos enfrentamos a la vida? Afortunadamente, aun no es demasiado tarde y mantenemos intacta nuestra libertad para decidir cómo responder a esta pregunta.

La realidad que nos cuentan en la televisión, en la radio o en la prensa es sólo una mínima parte de lo que ocurre en el mundo ¡Pero esa no es la verdadera realidad! En el mundo existen personas increíbles, centradas en la idea de un mundo mejor, de una sociedad mejor que permita identificar los obstáculos como primer paso para buscar soluciones y convertir problemas en recursos. En definitiva, existen millones de personas con un enfoque positivo de la vida, capaces de generar ilusión, alegría, motivación y ganas de levantarse cada día y contribuir a un mundo mejor.

Este medio, Bilbao Buenas Noticias, podría ser uno de tantos catalizadores del cambio en nuestra forma de mirar y observar el mundo. Porque un mundo mejor, no solo es posible, sino una realidad.

 

Puedes es leer este artículo en el siguiente enlace:

http://bilbaobuenasnoticias.com/2015/01/22/titulo-4-fernando-anso/

Nuestra mente no descansa. Aún cuando tenemos la mente en blanco, esta ocupada en el vacío. De igual modo que cuando pensamos que no tomamos decisiones, lo estamos haciendo. Por algún motivo, estamos decidiendo no decidir. Y, sin ser conscientes, estamos atrapados.



Jean-Paul Sartre decía: ” cualquier situación en la que no encuentres una salida se convierte en un infierno

 

 

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Y esto ocurre con nuestra mente. Con nuestros pensamientos y nuestra lógica, nuestra forma de actuar, de entender el mundo, de buscar soluciones a nuestras preocupaciones y retos.

Nuestra mente, se convierte en una habitación blindada. Sin puertas ni ventanas. Nada puede entrar. Nada puede salir. El aire comienza a viciarse. Se acaba el oxígeno. Nuestros pensamientos se oxidan. El polvo se acumula y, aunque intentemos limpiarlo, no podemos deshacernos de el.

Algo así ocurre cuando no nos permitimos ensayar nuevas formas de pensar. Unas veces por nuestra aversión natural al cambio y, otras, porque aunque queremos, no sabemos como hacerlo. No sabemos abrir puertas ni ventanas para que entre aire renovado.

Cuando un cliente, ya sea un individuo, un equipo o una organización, contrata los servicios de un coach, lo que realmente esta comprando es un espacio para ocuparse de su propia  habitación. 

Esta cultura empresarial tiene un enorme coste de oportunidad. No sólo porque hacemos las cosas de la misma manera desde hace muchos años sin resultados satisfactorios , sino porque implica tener atrofiado el músculo de la curiosidad que nos hace preguntarnos continuamente si lo que hacemos es lo correcto y si existen otras formas de hacerlo mejor.

Pensad en todas aquellas cosas que hacéis desde hace mucho tiempo. Por no decir desde siempre…¿Cuantas veces has pensado sobre la conveniencia de seguir haciéndolas? Y, ¿cuántas veces has pensado en hacerlas de otro modo para lograr un mejor resultado? Me atrevería a decir que muy pocas. Para muestra un botón ¿cuantos años llevas votando al mismo partido al margen de los resultados? y ¿cuánto tiempo llevas limpiándote con un papel al que alguien, muy inteligentemente, llamó higiénico pero que no limpia, sino esparce?

Autores que nos enseñan sobre este comportamiento

Carl Honoré

Libro La lentitud como método

Y es que es tal la fuerza de los automatismos mentales que ni siquiera nos planteamos ensayar otras alternativas, aún sabiendo que podemos obtener mejores resultados.

Confiamos demasiado en lo que un día concluimos y , más aún si aquella conclusión nos dio buen resultado.. Es lo que se denomina “Efecto Einstellung” que hace que nos vinculemos, casi de por vida, a las soluciones conocidas, impidiendo poner en marcha otras alternativas que pueden ofrecernos mejores resultados. Ya lo dice el refrán…”más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”.

Otra de las razones del poder del “siempre se ha hecho así” es nuestra aversión al cambio. Que no es monopolio de los perfiles conservadores. A este comportamiento frente al cambio se le denomina tendencia al Statu quo. Ya no trabajo para desarrollar la organización ni a mi mismo, sino para mantenerme en la situación de comodidad que he alcanzado.

Carlos Herreros

Libro #NEUROMANAGEMENT

En su libro Neuro-Management, Carlos Herreros hace referencia al concepto denominado “Densidad de la atención”, entendida como la calidad y la cantidad de la atención que ponemos al servicio de lo que en cada momento nos ocupa.

Por lo tanto, si queremos impulsar un cambio, ya sea en le plano personal o en el profesional, necesitamos prestar una atención intensa y regular a las cuestiones relacionadas con el cambio.

Por ejemplo, es notablemente fácil focalizar la atención de los demás en el miedo cuando intentamos realizar cambios en lugar de centrarnos en el cambio.

Ejemplo:

“Automatización de un proceso productivo con empleados de 50 años que llevan 25 realizando el trabajo de un modo casi artesanal. Surje el miedo a la no adpatación, a no cumplir las expectativas de los demás, a ser prejubilado o despedido, etc.

E

n este enfoque de pensamiento que Carl Honoré comparte con nosotros y que está basado en alternativas a nuestro siempre se ha hecho así, va cobrando protagonismo un concepto denominado:

TUTORÍA INVERSA

Consiste en invertir los flujos de aprendizaje y transmisión de conocimiento.

Por ejemplo: los profesores aprenden de los alumnos y los padres de los hijos

La lógica de ayer considera que la experiencia está por encima de la juventud. Y esto no es así. El bagaje que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida, personal y profesional, lejos de desdeñarlo, presenta un inconveniente: y es que cabe el riesgo de entrar en dependencia total de ese bagaje que nos impida buscar respuestas nuevas. En este caso, las mentes más jóvenes, más abiertas y mejor adaptadas al cambio pueden ayudarnos.

La Resaca

 

El pasado jueves,  26 de junio, compartimos con unas pocas personas una charla en la que combinamos, por un lado,  algunas ideas muy interesantes relacionadas con la rentabilidad de las empresas hoy y, por otro, un enfoque empresarial desde la perspectiva del deporte de élite. Concretamente: ¿Como convertir una dificultad en un recurso?

Tuvimos la enorme fortuna de compartirlo con Virginia Berasategui.

      Empresa y Deporte: Más que dos

Gracias a todos lo que decidisteis estar aquel día con nosotros y a todos los que mostrasteis interés pero no os resultó posible asistir. Durante el último trimestre de 2014, tendremos más oportunidades.

Hasta entonces, ¡feliz verano!

 

EMPRESA Y DEPORTE: MÁS QUE DOS

CÓMO CONVERTIR UNA DIFICULTAD EN UN RECURSO

Fernando Anso Ahedo y la triatleta Virginia Berasategui, nos invitan a esta charla en la que, de una manera ágil y distendida, se abordará el modo de mejorar la rentabilidad de las organizaciones en un entorno altamente competitivo tanto en la empresa como en el Deporte.
Lugar:
Elkartegi de Las Arenas
C/ Ogoño, Nº 1 SALA DE CONFERENCIAS
48930-Las Arenas-Getxo
Horario:  De 16 a 18 horas
JUNIO 2014
26
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Concept of business meeting or brainstorming. 3dCada vez que tengo la oportunidad de entrevistarme con un prospecto, comienzo agradeciéndole que me reciba y atienda. A continuación  le traslado la siguiente pregunta:“¿De cuánto tiempo disponemos?”. 

No importa qué nivel jerárquico ocupe el prospecto en la organización. Mi observación es que un porcentaje cercano al 100% no está habituado a que le hagan esta pregunta y, por lo tanto, tampoco a responderla. Deduzco que este porcentaje tampoco está acostumbrado a gestionar de un modo rentable su tiempo. Y el tiempo, es dinero.

Ante esta situación, hay reacciones de todo tipo. Desde las personas que contestan en “modo auto” y echan mano de un tiempo estándar según la cultura de su empresa, hasta los que piensan, aunque no lo dicen, “aquí las preguntas las hago yo” o “aquí el ritmo lo marco yo”. En cualquiera de los casos, obtengo mucha información a cerca de la cultura de la empresa a la que quiero vender. ¡Y todo con una sola pregunta!.

En una ocasión un director de un conocido hotel de Bilbao me dijo:

– “ufff! tengo muy poco tiempo”-y le contesté-

-¿cuánto es ese tiempo?

– media hora como mucho, así que empieza!

Terminé en 20 minutos y, sin embargo,  él siguió hablando hasta completar una hora y media de reunión. Hay personas que se “cubren” porque no saben si el contenido de la conversación que vamos a generar les va a resultar de interés o no. En estos casos, debemos estar atentos a si el resultado que quieren lograr está alineado con el nuestro.  En aquella ocasión, el director del hotel no me compró, a pesar de estar reunidos una hora y media. Es obvio que el resultado de uno y otro iban por caminos diferentes…

 

¿En qué momento creíste que el papel para limpiarte el culo era higiénico?

Querido lector, antes de continuar, no quisiera resultarte grosero con el modo de expresarme en este post. No obstante lo anterior,  anticipo que daré prioridad a la claridad del mensaje frente a la forma. ¡Tomatelo con humor!

Piensa por un momento. No hacen falta detalles. ¿Qué pasa cuando te limpias el culo después de una visita real al trono? Antes de que te contestes, te aclaro que éste término para designar al váter debe referirse a la experiencia de sentirse como un Rey. Aunque no tengo muy claro si, en la actualidad, esta referencia hace alusión a una situación placentera o a una en la que uno está  pringado hasta las orejas. Cada cual sabrá por qué.

¿Qué me interesa de todo este asunto?

Servirme de un ejemplo, como es el uso del papel higiénico, para abordar la dificultad real de cambiar nuestros marcos de referencia. 

¿Comprarías un papel al que llamaran "antihigiénico?

Probablemente no. Aunque fuera más higiénico que al que llaman así. Sin embargo, compramos el papel que dicen que higieniza y no nos planteamos si realmente cumple esta función o no. Tampoco probaríamos si el denominado antihigiénico es, efectivamente, así.

En definitiva, quiero llamar tu atención a cerca de cuántas cosas haces sin que te plantees qué sentido tiene que las hagas así. El uso del papel para este fin del ciclo digestivo puede resultarte trivial (para mí no, créeme), pero no lo es el sistema que sostiene muchos de nuestros comportamientos y conductas, el cual, no discrimina entre la mayor y menor   importancia de lo que hacemos. Si, en cambio, debería hacernos pensar a cerca de cómo llegamos a hacer lo que hacemos.

Piensa de nuevo. Ahora en tu ámbito profesional. ¿Identificas  qué haces sin que sepas muy bien por qué? Y más interesante aún, ¿hay alguna forma de hacerlo diferente que te dé mejores resultados?

En el caso del papel higiénico, yo lo tengo claro. El agua es lo más limpio y purificador que hay como sustitutivo del papel. Y el resultado, te puedes imaginar lo que mejora.

¿A quién se le ocurrió la brillante idea de no instalar más bidés en nuestros baños? Alguien, interesadamente digo yo, nos hizo creer que en el baño había demasiadas cosas y argumentó ¿para qué quieres un bidé en tu casa  teniendo papel? Claro! Donde va a parar limpiarse el trasero con agua fresca y limpia frente al papel…Pero ya es tarde. Los baños ya no se equipan con bidé. Así que ahora hay que meterse en la ducha para limpiarse y esto nos cuesta. Y entonces, llega el marrón: tiramos de papel y esparcimos lo que nuestro cuerpo no quiere por toda la zona. Argggg!!!

Si sigues pensando en utilizar el papel para este fin, queda evidenciada la dificultad de cambiar nuestra forma de pensar por muy irracional que resulte. Como cuando alguien bajaba con el bocadillo al patio, le pedían un bocado y le soltaba: “no te doy porque no me dejan dejar”. ¡Y se quedaba tan ancho!

Cuando trabajo con equipos y muestran dificultades para plantear actuaciones diferentes que les permitan lograr resultados diferentes, les debería preguntar ¿cuantos de los presentes utilizan papel higiénico para limpiarse el trasero después del lanzamiento de un torpedo?. Casi seguro, el 100% de los presentes levantaría la mano. Y entonces les comentaría que si no son capaces de cambiar el hábito de ensuciarse el culo con papel higiénico, que parece evidente dejar de hacerlo, ¿cómo van a cambiar sus actuaciones para lograr resultados más rentables en su empresa?

En este caso, tal vez   empezaran a hacer cosas diferentes, logrando entender que lo que “siempre se ha hecho así” no tiene por qué dar buenos resultados y, mucho menos, si  estos últimos son una cagada.

¿Qué hace que un equipo logre resultados de un modo más rápido que otro?

 

Esta pregunta me surgió visitando un museo de ciencia. Allí mismo obtuve una respuesta muy interesante al observar un experimento titulado: “Excéntricos centros”. En él, como podréis observar en los vídeos siguientes, utilizan dos cilindros que poseen la misma masa y el mismo volumen. Además, tienen la misma masa adicional (barras metálicas), aunque distribuida de forma diferente. En un caso, en la periferia y, en el otro, junto al centro. Ambos cilindros se deslizan sobre unos carriles: ¿cuál comenzará a rotar antes?, ¿cual llegará primero al final del recorrido?.

Si esos dos cilindros fueran dos equipos que compitieran entre si, ¿cuál comenzaría a funcionar antes?, ¿cuál lograría primero alcanzar el resultado previsto?

Ya lo decía Charles Darwin en su más que conocida teoría sobre la evolución de las especies: “No sobrevive el más fuerte. Sobrevive quien mejor y más rápido se adapta al medio”.

Video 1

 

En definitiva, el experimento pretende hacernos entender que el momento de inercia de un cuerpo, en la práctica, representa la facilidad para comenzar a rotar. En el caso de un equipo, la facilidad para empezar a funcionar,  mejorar su rendimiento y alcanzar sus resultados.

Así, cuanto menor sea el momento de inercia de un cuerpo, menor resistencia opondrá a comenzar a rotar.

¿Se aprecia cómo al cilindro con las barras situadas en la zona exterior le cuesta comenzar a rotar al principio del descenso y, aún más, en el cambio de dirección? Ese es el momento de inercia.

Y la diferencia entre un equipo eficiente u otro que no lo es tanto

Video 2

 

Similitudes entre el comportamiento de los equipos y el de los cilindros

 

Equipos de nueva creación

Factores que pueden aumentar  el momento de inercia y disminuir el rendimiento del equipo:

 

  • que los miembros se conozcan.
  • que superen los primeros conflictos por el liderazgo,
  • que aprendan a complementar sus roles.

 

 

El Proceso de Reuniones Delegadas sirve para permitir que  el equipo cruce estos límites ordenadamente

Equipos ya creados que experimentan cambios en su estructura interna

Factores que pueden aumentar el momento de inercia y disminuir el rendimiento del equipo:

 

  • sustitución de algún miembro del equipo.
  • baja o expulsión de algún  miembro del equipo.
  • cambio en la dirección del departamento.
  • cambio en la dirección general en el caso de los comités.

 

 

El Proceso de Reuniones Delegadas sirve para facilitar que el equipo se centre en el futuro y en los resultados que quiere lograr

Equipos que experimentan cambios en el entorno en el que operan

Factores que pueden aumentar el momento de inercia y disminuir el rendimiento del equipo:

 

  • crisis económica.
  • cambios políticos.
  • cambios normativos.
  • replanteo de resultados de acuerdo con los cambios mencionados con anterioridad.

 

 

El Proceso de Reuniones Delegadas sirve para facilitar  la conversión de las dificultades en recursos para el equipo

Continuando con esta perspectiva, la cuestión que incide significativamente en la agilidad  para ponerse en marcha es la disposición de las barras metálicas del cilindro. Esto es, en el caso de los equipos,  el modo en que están. No sólo físicamente. Podemos compartir mesa de trabajo con otra persona y estar a años luz la una de la otra. Me refiero al grado de confianza, a la actitud y al comportamiento personal respecto al equipo.

Cuanto más alejados estén entre sí los miembros del equipo (confianza, actitud y comportamiento) mayor será su momento de inercia y, por lo tanto,  más tiempo necesitará el equipo para lograr los resultados que se propone. Aunque esto, en el mejor de los casos. Un equipo disperso  y con  resultados poco claros tiene muchas posibilidades de desintegrarse.

En cambio, un equipo con todos sus miembros unidos, concentrado y con un resultado claro en su horizonte experimentará menos resistencias en el momento de empezar a girar (ser eficiente) y, más importante aún, menos resistencias a los cambios, del tipo que sean. Así lo demuestra la mayor rapidez del cilindro cuyas barras metálicas se encuentran unidas en su centro.

En definitiva, cualquier cambio o circunstancia que afecte al equipo puede aumentar o disminuir su momento de inercia y, por lo tanto, afectar al logro de sus resultados.

La diferencia entre un resultado excelente  y otro que no lo es, puede pasar tan desapercibido como la ubicación de las barras metálicas (personas) en los cilindros rotatorios (equipos)