El Coaching Ejecutivo y la Innovación


El Coaching Ejecutivo es el ejemplo más claro para entender la innovación, no como una cuestión de nueva creación, que nunca ha existido, sino como la aplicación novedosa de aquello que ya existía pero que nunca antes  lo habíamos incorporado al ámbito de nuestros Roles y de nuestras Organizaciones de la manera en que lo hacemos ahora: Lo conocido no pensado.

Para situar el origen del Coaching debemos retroceder nada más y nada menos que hasta el siglo V A.C. Con éste dato, algunas personas podrían decir que el Coaching es un viejo concepto, mientras que otros, diríamos que no es viejo sino antiguo, con todo lo que esto implica.

Pues bien, los diálogos de Platón son hoy considerados como las primeras conversaciones de Coaching, poniendo en práctica la denominada “Mayéutica” o el arte de preguntar que hoy, después de tanto tiempo, los Coaches, de forma innovadora, seguimos empleando en nuestros procesos.

Por su parte, Sócrates decía que no existe el enseñar sino sólo aprender, en alusión directa al estricto protagonismo de la Persona, Equipo u Organización que decide participar en un proceso de Coaching.

La innovación en éste punto, se centra en el cambio de roles tal y como hemos entendido, hasta ahora la enseñanza y el aprendizaje: El Coach no sabe más que el “alumno” por lo que es éste quien debe buscar y encontrar las soluciones a las dificultades que presenta su desarrollo. El Coach, por su parte, aporta nuevas perspectivas de forma que, aunque el conocimiento existía en la mente del protagonista, no había sido capaz de aplicarlo de manera diferente. Innovadora.

Por último, Aristóteles, al hablar de las dos naturalezas del hombre, el SER y el DEBER SER, establece que el hombre puede llegar a ser lo que desee. Para completar ese cruzar el límite de lo que uno es a lo que quiere ser, el Coaching facilita la transición de la idea en la mente a la acción: Definición de Objetivos y Plan de Acción.

En la actualidad, el término Coaching, que no el concepto, está experimentando un crecimiento exponencial. No es de extrañar, toda vez que aquello que “parece que funciona” se convierte en objeto de deseo por parte de todos.

Sin embargo, a pesar de que es una muy buena noticia para los profesionales que trabajamos con Personas, Equipos y Organizaciones la popularización del término Coaching, debo subrayar, que no es suficiente sin un trabajo de divulgación, que no difusión, del concepto del término. Es decir, que entendamos qué es el Coaching y para qué puede servirnos.

Aprovechando la coyuntura de crecimiento que atraviesa la profesión, y teniendo en cuenta la actual situación económica, es fácil leer el término Coaching, acompañando a todo aquello que se nos ocurra. No nos engañemos. Esto no es innovación. Esto es oportunismo.

¿Y tú, de quién eres? ¿Innovador u oportunista?

0 comments

Leave a comment

Want to express your opinion?
Leave a reply!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.